Siembran en ellos el amor a la naturaleza

Siembra en ellos el amor a la naturaleza

Regreso a clases. Crear un huerto, elaborar composta o cuidar un jardín involucra a los niños con el medio ambiente

Por: Karen López

Publicación en ElNorte.com Suplemento Regreso a Clases

Nota de elnorte.com Imágenes Colectivo La Bol

Los niños son como plantas que absorben el conocimiento. Por eso, esta etapa es ideal para fomentarles la conciencia ecológica y que se vinculen con la naturaleza para mejorar a su comunidad.
Al crear un huerto, una composta, mantener un jardín o incluso aprender a separar y recolectar los tipos de basura, los pequeños se involucran en un aprendizaje a través de la experiencia, además de que toman cursos prácticos de ciencia, biodiversidad y civilidad.
El colectivo regio La Bola, quien buscan activar la participación ciudadana para crear una comunidad de vida sostenible, realiza talleres, intervenciones temporales y permanentes en espacios públicos y escuelas para crear herramientas que propicien un mejor entorno.
Entre estas herramientas están distintas ecotecnias, como los jardines verticales, el jardín en espiral de plantas aromáticas o los jardines polinizadores, que generan un impacto en los niños y las comunidades.
“Algo que brinda la creación de un huerto o un compostero es que son actividades que generan un aprendizaje significativo. Utilizamos el huerto o diferentes ecotecnias para enseñar, pero la intervención se queda en el espacio, ayuda a que se vuelva a dignificar el espacio”, menciona Paulina Alvarado, presidenta de La Bola.
“No es solamente aprender a hacer el huerto, sino que me sirve para relacionarlo a otros temas, como los insectos, la diversidad, la comida sana, los componentes del suelo, la vida, los microsistemas y microorganismos, la separación de residuos”.
A través de intervenciones en escuelas como el Centro Educativo Tonallí o el Cendi No. 2, el colectivo ha logrado un cambio permanente en los espacios, generando más áreas verdes, y también ha impactado a la comunidad al involucrar a padres, maestros y alumnos, y sembrar la conciencia ecológica en niños.”Entre más chicos, más grande es la curiosidad; entre más pequeño, más tiempo tienes de descubrir. Aunque la edad no importa, de adultos nos cuesta cambiar ese chip, por la cultura con la que crecimos, ser responsables con nuestro consumo”, comenta Alvarado.
Composta en 5 pasos
La composta es un abono natural indispensable para mejorar las condiciones de la tierra, que se forma con desechos orgánicos. Al mismo tiempo que devuelve los nutrientes al suelo para mejores cosechas, ayuda a reducir la producción de basura. Aprende a prepararla.
1 Cubre un huacal o rejilla con un costal y pon una primera capa de tierra o de hojas secas. Puedes usar cualquier bote o caja, sólo asegúrate de que el agua pueda drenarse (como cualquier maceta).
2 Coloca ahí los desechos orgánicos: desechos vegetales (frutas, verduras, granos), té, café, servilletas o papel sin tinta, cascarón de huevo o plantas cortadas que aún estén verdes. No utilices restos de carne, pollo, pescado, (tampoco los huesos) porque esto atrae a otros animales, como ratas.
3 Cubre los desechos vegetales con una capa de hojas secas. Este elemento proporcionará carbono a tu composta, esencial para que la composta funcione. Es válido agregar también el aserrín, cartón (sin tinta), papel reciclado (sin tinta) o hierbas secas.
4 Agrega una ligera capa de tierra. Lo importante es que los desechos vegetales queden muy bien cubiertos para evitar atraer a moscos y animales.
5 Por último, es necesario regar tu composta y siempre mantenerla húmeda. Al final debes taparla con un plástico, un costal o lo que tengas a la mano y dejarla en la sombra. Después de unos dos meses ¡tu composta estará lista!
 
 
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Capacitación de Juegos Cooperativos en el CENDI

El pasado 12 y 13 de febrero 2014, el Colectivo La Bola capacitó al personal docente de los Centros de Desarrollo Infantil del Frente Popular “Tierra y Libertad” (CENDI).

El taller “Introducción a los Juegos Cooperativos para la Paz”  busca integrar el juego como herramienta en la implementación de metodologías lúdicas, donde la colaboración, la confianza y la inclusión (sin juicios) formen parte del ambiente escolar.

¡Felicidades a todas las maestras que recibieron esta capacitación!